Me
gustaría jugar al escondite sobre
El
plato nuboso de la tarde
Como
el niño que algún día fui
Con
la ternura incipiente del cachorro
Enredado
en el ovillo de la vida
Cerrar
los ojos y sentir la brisa de veranos
Recién
nacidos
Al
encuentro en campas donde esperaban
Todos
los amigos
Aquellos
que marcharon velozmente
Por
autopistas en llamas
Algunos
nunca llegarían a casa
Con
esa sonrisa del que nada deja atrás
Y
aquí sigo en esto de esperar sueños
Inalcanzables
Ya
ni recuerdo si ocasionalmente
Quise
descubrir islas remotas
En
postales mugrientas pegadas a barras
Solitarias.
Valen Junio 2025.

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