IV
LA ORDEN DE MALTA EN EL CAMINO
La mañana cubre los campos con su suave
Cortina de cristal.
Dejo la ciudad atrás sin ninguna nostalgia,
Quizá es lo que tienen las ciudades
Cuando se las abandona, un desarraigo
Al asfalto.
Se asciende ligeramente hasta Cizur Menor,
Antes de mi llegada puedo ver ondear
A lo lejos, la enseña de la orden de Malta.
Se que todo va a ir bien, los caballeros
De San Juan siguen protegiendo
A los coleccionistas de caminos sagrados.
Siento su presencia en este pequeño
Pueblo y me remonto a épocas pasadas.
Es lo que lleva el peregrino en su pequeña
Mochila de vivencias.
Sueños y tierra del ayer en sus botas.
La tarde color naranja invade los campos
De girasoles, esos pequeños ejércitos
De flores en formación.
Me escabullo al atardecer entre caseríos
Abandonados y las sombras
Que me acompañan hasta que la noche caiga.
Valen
2020.
V
LA SIERRA DEL PERDÓN
“El
camino del viento se une
Al
de las estrellas…”
Se sube en penitencia, en silencio,
Quizá disfrutando de las últimas estrellas
Que se dejan ver al Alba.
Nos despedimos melancólicos de un
Paisaje para abrazarnos, casi sin darnos
Cuenta con las acotadas tierras riojanas.
Antes queda una cima, un balcón al cielo
Nítido de los buscadores de cielos.
Ya no hay basílica aquí arriba, pero el
Perdón sigue vigente para nuestros
Pobres cuerpos pecadores, yo busco
El mío constantemente.
Observo la escultura que corona el monte
Orgulloso de serlo, la brisa silba una
Canción de altura, cierro los ojos y tarareo
Su melodía.
Habrá más montañas, afortunadamente,
Sabias y solitarias como todas las montañas,
Como todos los necesitados de caminos.
Sonrío cuando comienzo el descenso,
Es como un río que fluye hacia el valle
De Zaldizarbe, con sus amplias orillas
Plantadas de pinares y pequeños huertos…
Valen 2020.