DOS SOMBRAS EN LA NOCHE
Susúrrame al oído con tus labios
De algodón mojado en miel.
Háblame de un amanecer lejano
Como aquella noche pasajera.
Llévame allí, arriba de tu corazón
De espuma, de arena.
Rodéame con tu espectro
Todavía encendido en la misma
Noche espesa.
Expresa, con la mirada, el entorno
De tus ojos de azúcar fundida
En néctar de violetas.
Escúchame silenciosa, sonríe
A un instante inexistente… mágico.
Abraza mi recuerdo a niebla lejana,
Difuminada en momentos fastuosos,
Envolventes a una luna
Que ilumina aquel paisaje cautivador.
Susúrrame al oído… que me deseas
En la penumbra del rocío madurado
A la sombra de nuestros sueños…
Y MI HERMANO DIJO VIENTO…
“La rosa de
los vientos
En el jardín de
Venus…”
Bravante.
(*El Club…)
Y mi hermano dijo viento,
Y todo estallo con el frescor del Alba.
Los versos enmarcados
En un ramillete de petunias
Flotaban en cierto manto
De color celeste.
Volando en el jardín de Venus
Recitábamos a la espesa bruma
Enamorada de un lienzo.
A lo lejos, en el país de Nunca Jamás,
La luz de un candelabro
Vagaba danzando
Una antigua balada olvidada
Adornada quizá
Por las pinceladas retóricas
De una canela en flor.
Y mi hermano dijo viento,
Y de pronto seguí soñando
Con su poesía perfumada.
Y mi hermano dijo viento,
Y embriagado
Recorrí el camino
De una rima envolvente
En el cuerpo
De aquella mujer amiga.
-¡Viaja cabalgando conmigo Hermano!-
Si,
Atrévete a desnudar el momento
Y te llevare donde, en verano,
Descansan las musas del amor
En el horizonte de su abrazo.
Y mi hermano dijo viento…
Y cantó el Ocaso…