LA LEYENDA DEL JOVEN MACCRIMMON
“…Y la gaita
y su sonido
Se
volvieron magia por
Toda la
costa occidental…”
*Fábulas y Leyendas.
…Y que bella voz…Y sus ojos…
Alentando un deseo en su joven
Corazón, si…Sonrisa de buena mujer
Cortejando notas que suenan
A momentos gratos…
Orgullo de gaiteros, pasiones de MacLeods,
Por allí va… Hacia la costa,
Y su gaita plateada besa
La hermosura del alba buscando
Un precio que ha de pagar…
Música, aullidos de honor y gloria
Aureola dorada iluminando
El lamento de una ninfa
Que le llama y le ahuyenta…
Por allí va, por allí… Hacia la costa,
El joven MacCrimmon desaparece
Para encender el hechizo
De hadas y dragones…
Por allí va, por allí… Hacia la costa,
Pero en la cueva…
En la negra cueva…
Un nuevo relámpago deleita
El mundo de los sueños
Entonando una grata canción
De amor y pena…
EL CASTILLO DUNOTTAR
“Donde vagan las almas
De los Covenanters
Entonando baladas de
Batallas perdidas…”
*Glen Deveron.
El cielo oscuro protegido
Por mil nubes ardientes, brama
Con locura por lo desconocido de la noche.
Doce murmullos secos acompañan
El sonido de un campanario inexistente
En lo alto del ruinoso torreón.
Hay drama en los angostos acantilados
Que rodean Dunottar desafiantes.
Y en la penumbra por fin, en el patio
Del castillo, relampaguean misteriosos
Redobles de tambores Highlanders.
A media noche y junto al mar
Que todo lo puede, las almas
De los antiguos Covenanters se empiezan
A reunir a la luz de la luna…
Y pronto el camino se hace desafiante
Para el que ose agraviar
300 años de castigo impuro.
Ah!- Guarida de fantasmas que aúllan
Angustiados
desde el siglo XVII.
Ah!- Tierra de castillos lejanos
Con ecos de
inmortales cadenas.
Mañana al alba, el rocío cubrirá
Llanuras que recuerdan tiempos pasados…
Perdidos en Dunottar,
Para los eternos caminantes
Que no descansan jamás…