X
LOGROÑO
Entra el peregrino en tierras Riojanas
Y una extensa llanura bañada por varios
Ríos le abre sus amables brazos.
El gran Ebro, el padre de todos ellos será
Un guía magnifico; con él de la mano
Me dirijo a Logroño, ciudad acogedora
Donde las haya, el puente viejo de piedra
Es como una alfombra de bienvenida,
Una señal de que todo va a ir bien.
Por la zona antigua se respira tradición
Y buen vino, los huesos entumecidos
Del caminante agradecen tabernas acogedoras
Y jarras llenas.
No hay prisa ante tanto por lo que beber y vivir,
El bullicio reconforta, ya llegará de nuevo
El silencio de los largos caminos por recorrer.
Logroño proviene probablemente del celta
Y significa vado o paso lógico del río,
Nuestro querido apóstol levantó aquí el primer
Templo cristiano de la localidad.
Sonrío ante el atardecer, al darme cuenta
De que las tenues luces ocres son paradas
Obligadas de cantinas abiertas.
El vagabundo se siente a gusto aquí,
De momento su sed es un recuerdo de etapas
Pasadas.
En el parque de la Ribera duerme el vino
Que lleva en la mochila.
Al día siguiente y antes de escapar por la antigua
Puerta del Revellín, y saludar de paso
A Carlos V, aún tiene tiempo de tomar una mas…
Valen 2021.
XI
EL
REINO DE NAJERA
“Peregrino, en Nájera, Najerino”
Al
salir de Logroño el camino se disfruta
Entre
arboladas susurrantes a la brisa
De
la mañana.
Pronto
las vides nos saludan como
Soldados
en perfecta formación.
La
Rioja es muy bella, con su capa
Aterciopelada
de buen vino y de campos
Abiertos
a la Nostalgia.
Pasamos
por Navarrete y desde el alto
De
San Antón a lo lejos, se vislumbra Nájera
Y
el extenso valle del Najerilla.
A
la izquierda la imponente sierra de la Demanda
Nos
acecha como un viejo Dios altanero
Jugando
con sus humildes siervos.
Estamos
en tierras del reino de Nájera, un regalo
Poderoso
de un rey a su hijo.
El
monasterio de la localidad tiene su leyenda,
Como
todo buen monasterio, y nos habla
De
un perro, una perdiz, una virgen y un rey
Y
de la fe de los hombres y de la posteridad
También.
El
peregrino medita sobre ello,
Y
sobre desviarse algo de su sagrada ruta,
¡San
Millán de la Cogolla bien lo vale!
Con
sus frondosas montañas, su cuna
Del
castellano y su apacible cielo azul.
El
peregrino se quedará meditando y recordando,
Ya
de paso, a su querido don Camilo,
Gran
penitente de espacios abiertos y poco a poco,
Como
quien no quiere la cosa, recitará el búho
Sus
versos nocturnos a la luz de la Luna,
Faro
luminoso en la quilla de la noche…
Valen 2021.