DON
MIGUEL, JORGE Y YO
“Y el agua en plenilunio con alma de
Tronada te sube por la sangre a la cabeza
Como un vino con alas”
Miguel Hernández.
Tus
acordes de antiguo eco bello e insultante
Me
arrebata hoy todo lo que creo me queda
El
Oporto es un mar retraído
No
es cuestión de mareas si no de pubs
A
punto de cerrar
No
hay suficiente espacio en este planeta
Para
otra chulería como la tuya
Discúlpame
Jorge, pero don Miguel me recita
Desde
su humilde morada de trigo
Recién
molido
Por
las arrugas de su frente navegan
Viejas
balandras llenas de sueños rotos
Pero
su voz (hoy la mía leyendo sus versos)
Prende
en el alma de los hombres buenos
Como
un rayo acariciando pastos
En
pleno estío
Al
caer la noche seguramente sólo nos quede
El
soslayo de una gaviota volviendo
Al
acantilado
No
tenemos mucho más
Recordar
quizá a aquellos fugitivos
De
atardeceres moribundos que se fueron
Sin
darse demasiada importancia
Ahora
mismo la acequia y la sangre del pueblo
Recorren
los trastes de tu Fender Stratocaster
Y
yo en el medio
Pobre
mortal…
(Y llegan los loqueros, se llevan a mi
amor,
El amor se ha terminado, regreso al
sexo
Químicamente puro”)
Jon Melancolía y Valentino 2024.