CRÓNICAS DE UN GRUMETE EN EL CARIBE
Estuve allí, en aquellos mares oscuros,
Salte detrás de Teach, con su cabeza
De fuego…El mismísimo diablo.
El Queen Anne’s Revenge era el infierno
Sobre el agua, 300 toneladas de furia
E ira, de sangre y saqueo.
Los recuerdos son como la bruma en una
Mañana fría, me veo en Ocracoke,
Barbanegra se convirtió en pasado
Y el Caribe volvió a ser aburrido.
Dos sables y una calavera, aquella mañana
Enarbolamos el pabellón rojo,
Todos sabíamos lo que significaba,
También los franceses.
Entre esquirlas de madera volando y el
Olor a pólvora y ron me enamoré de Anne
Bonny, su larga melena, su daga
Ensangrentada.
Calico Jack fue una pesadilla para el
Imperio, una pesadilla en los mares del Sur,
Un peso muerto colgando de una soga.
Es de noche, el instante del silencio,
Un velo de raso sombrío fiel al amor,
Fiel a la soledad.
Bart el negro desembarca en Príncipe
Y la muerte y la arena son una.
Fortune es un buen barco, Roberts
Es un buen capitán.
Guayana, Martinica, Barbados…
A sangre y fuego todos bailan a nuestro
Son, los océanos siempre se muestran
Indiferentes, a la espera de engullir
Nuestras almas perdidas, allí acabo el
Capitán más justo, el más peligroso.
Tiempos irrepetibles, tiempos de libertad
Absoluta, tiempos de tesoros en islas
Remotas…
La hermandad de la costa…
Navegare un poco mas, a lo lejos arde
El Caribe y yo aun tengo tiempo, las
Velas hinchadas a un viento favorable
Y mucho oro sin dueño…
Valen Tortuga
1722.