El camino no acaba…
Destellos blanquiazules…
Suspiros verdes al final, suspiros
Verdes al regreso…
Hay cierto aire nostálgico, sin embargo,
En la grisácea aurora, en la soledad
De la campiña húmeda y fértil
Me acompaña tu esencia.
El día firma su adiós pero no
Es como cerrar los ojos…
Entre sauces miro atrás y, créeme,
Más romántica que la parda ladera
Danzando al viento, es tu figura,
Arrebato natural de luna llena.
Y, cuando el horizonte vuelva
A bostezar, estarás allí para
Susurrar nuevas andanzas (juntos)
Por el viejo sendero que lleva (¿Te acuerdas?)
Al lejano valle feliz, perdido
En algún cuadro abandonado
A la suerte de quienes
Lo observan pero lo callan…
Valentín González 1995.

