XIX
LA NOCHE DE LAS DIOSAS DEL NORTE
“Mari:
Orion trumoia eta Markinan euria”
Oh Majestad! Créame cuando le digo
Que las vi!
El negro velo de la noche lo cubría todo
Como si ya no existiese nada más
Dana nuestra señora alzaba sus brazos
De fuego!
Las colinas ya no eran del color de
Lo desconocido
Ni los árboles sonajeros del Ocaso
Pero no estaba sola
Una bella dama mitad Roble mitad deseo
La acompañaba
Era la Diosa Mari!
La de los bosques y las montañas
La del inhóspito Norte
Oh Majestad! Me quedé petrificado
Noté sus ojos inmortales juzgándome
Con una indiferencia propia
De otros tiempos
Propia de otros mundos
Todo era magia a la luz azul de la luna
Hadas, duendes y leyendas
Todo eran uno a la luz azul de la luna!
Siguieron su camino mi señor!
Con su séquito irreal
Al Alba los valles esparcieron
Su aliento de niebla
XX
EL POETA DEL REY CORMAC MAC AIRT
“Donde
estáis poetas? Sois vosotros
Los
dioses que plasman los relatos
De
los antiguos?
El
ciclo Histórico.
Has cantado las proezas de tu señor!
Desde los comienzos
Cuando los druidas profetizaron un futuro
Brillante para la línea de Olc
El llegó con la espada de su padre
Y Tara renació de nuevo!
Cuánta sangre derramada aguanta
Un trono joven?
Cuantos poemas son necesarios
Para alzar a un rey?
Arriba, en la colina mágica los hombres
Se vuelven dioses
Y tú recitas sus proezas con la humildad
De un trovador anónimo
La bella hada Bairinn!
La amante de un rey!
El amor es un animal al acecho
Que no tiene dueño
La sabiduría fluyó como un río caudaloso
Bañando esta tierra de héroes
Has cantado las proezas de tu señor!
Has participado en la inmortalidad
De un instante!