CUANDO
MARCHEMOS SIN DECIR NADA
Las
calles son alfombras de musgo marchito
Del
color del acero (frías e insípidas)
Guían
mis pasos hacia ninguna parte
Como
si quisieran despistar momentos
Innecesarios
Me
dejo llevar por esta vida entretenida
A
veces
Me
creo dueño de mi propia singladura
Sin
reparar en nada mas
De
necios también se alimenta el presente
Un
gran Gargantúa estoico y de aliento
Hueco
Jugamos
partidas afortunadamente
Interminables
O
casi
El
tiempo es un viejo tahúr siempre
De
parte de la casa
Su
sonrisa es tan afilada como
Un
horizonte inalcanzable
No
era de quejarme, pero con la edad
Supongo
que se van cayendo nuestras
Pobres
defensas de cartón
Yo
las voy pisando sin darme cuenta
Empieza
a llover
Las
gotas son guirnaldas de cristal
Sobre
el cuello de la bella dama del Norte
Me
enamoro constantemente de sus ojos
De
nieve
Cuando
me mira me arrastro como un plebeyo
Necesitado
de sueños
Anhelamos
futuros llenos de bienvenidas
Cansado
estoy de adioses que pesan
Lo
que sí está escrito
Ese
podría ser un perfecto epílogo
Cuando
marchemos sin decir nada…
Valen Mayo 2024.
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