XVI
BURGOS
Poco
queda para Burgos y el sol en lo alto
Es
un Dios altanero que no da tregua
A
los vagabundos.
Las
afueras son bastante lúgubres,
Andando
entre venas de asfalto que se
Entrelazan
como si fueran enormes
Serpientes
de futuros inciertos.
Nos
quedamos don Dionisio y yo un tanto
Melancólicos
y decidimos tirar hacia
Delante
sin mirar atrás.
Una
vez en la ciudad la cosa cambia
Y
mucho.
Burgos
es población amable al peregrino
Y
muy bonita.
Se
retrocede en el tiempo ante tanto
Monumento
y sus estrechas callejuelas
Nos
abrazan como muchachas carentes
De
timidez.
La
Catedral es imponente con su amplia
Variedad
de estilos.
Los
pocos restos que quedan del Cid
Reposan
aquí, una mueca de desaprobación
Muestra
que don Dionisio no es amante
De
lo francés, yo sonrío y estoy de acuerdo.
Descendemos
hasta la plaza de Santa María
A
ella da la fachada principal del templo,
El
papamoscas nos espera en la parte
Abierta
al culto; es un famoso reloj del siglo
XVIII
ubicado en lo alto, alza el brazo y
Abre
la boca al dar las horas.
Eso
nos recuerda que las vísperas están
Al
caer, hora de templar nuestra sed,
Que
es mucha.
Burgos
es ciudad de tabernas acogedoras,
De
fondas siempre abiertas, de mucho
Y
buen vino.
En
una, oímos música medieval y aparcamos
Nuestras
pobres carnes sedientas.
Entre
jarra y jarra de un excelente Ribera
Don
Dionisio me abre al mundo de su querido
Cante
jondo: Sevillanas, bulerías, fandangos,
Alegrías,
tangos… La noche cae sobre los
Tejados
y a la luz tenue de la vieja cantina
El
tiempo se detiene y nada más importa
Que
una copa llena y buena compañía…
Valen 2021.
XVII
CASTROJERIZ
Al
salir de Burgos la meseta se hace
Infinita.
Los
campos de cereal son inmensos
Remansos
de paz y el Páramo totalmente
Ocre
bosteza al calor del mediodía.
¡Qué
calor don Dionisio!
¡Ya
lo creo!
Hornillos
se encuentra en ruta tradicional
De
hospitaleros peregrinos, gentes de bien
Que
al acabar el camino deciden ayudar
A
otros a que el suyo se haga más llevadero.
¡Qué
buena gente don Dionisio!
¡Ya
lo creo!
La
ruta pasa por Hontanas, pequeño
Pueblo
medieval anclado en el tiempo.
Nuestros
queridos vagabundos entran
En
Castrojeriz por el barrio de la Colegiata
Y
pronto se dan cuenta de que la calle Real
Es
la gran arteria de la población.
¿Tiene
sed don Dionisio?
¡Ya
lo creo!
La
cerveza por aquí está muy bien, por aquí
Y
por todas partes, dicho sea de paso.
En
Castrojeriz y al calor del camino
De
Santiago hubo siete hospitales y nueve
Iglesias,
todo lo que un peregrino necesita
Para
curar cuerpo y espíritu.
En
lo alto del cerro se encuentra su castillo
Construido
y reformado por romanos,
Visigodos,
árabes y cristianos.
¡Cuánta
historia don Dionisio!
¡Ya
lo creo!
El
terremoto de Lisboa de 1755 le causó
Graves
daños.
Al
salir de Castrojeriz y ya en la cima
Del
alto de Mostelares, don Dionisio
Y
el vagabundo disfrutan de un bello
Amanecer
color naranja oscuro,
Y
las pinceladas del cerro con la meseta
Al
fondo, se tornan difusas en la bruma
De
la mañana.
¡Qué
bonito don Dionisio!
¡Ya
lo creo!
Valen 2021.
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