Llevo el peso de lo no vivido
En mi lomo desnudo de presente
Aún así sonrío con la simpleza del que
Lo olvida todo
Me gusta caminar por amplios espacios
Me recuerdan a las habitaciones
Abandonadas a su suerte
Mi cama suplica fuegos fatuos
Mantengo mi atrapa sueños
En cuarentena después de tu presencia
A traición la otra noche
Ya ni me quejo de madrugada
Debe caer el edredón a plomo cuando
El Ocaso sopla sus velas vacías de cera
Dejo mi puerta abierta
Por si me da por recitar dormido
Así los ratones amantes de la métrica
Pueden huir despavoridos
Me temo no dar más de sí
Al maldito epitafio
Le suelo dar esquinazo
Siempre que puedo
Aún tengo tiempo de recibir
El rocío de los días recién exprimidos…
Valentino Enero 2021.
No hay comentarios:
Publicar un comentario