Los álamos arrastran
Sus melenas de viento
Sobre verdes mares en calma.
Observan desde su soledad
Los espacios que deja el silencio
Por lugares que llamamos
Existencia.
No quiero pensar más allá
De mis sueños,
Se que son añicos de lámparas
Que antaño lucían apagadas.
Extraños tiempos los que vivimos,
Son pasados de verbo fácil.
Creo recordarte por todos los extremos
Que tiene mi cama.
Y lo siento,
Porque son arpones que desangran
Mi lomo.
Si la noche trae cánticos a lo lejos,
Prometo ser fiel al principio
De dedicarte todos mis desvelos.
Pobres insomnes de tabernas cerradas!
Imploro clemencia a las habitaciones
Abandonadas,
Tengo un reino de ellas a punto de arder.
Creo que voy a partir con los primeros
Soplos de Aurora,
No vayan a decir que no pago
Mis rondas…
Valen
Enero 2020.
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