EL CAMINO (VII)
Los prados en primavera son abordados
Por ejércitos de margaritas
Alzando sus pálidos brazos
Al inmenso cielo azul.
Los senderos serpentean
Colina abajo, colina arriba,
Borrachos de tiempo libre.
Ahora camino por uno de ellos
Y desde aquí descubro el valle,
Como si fuese una enorme sonrisa
De fieltro verde.
Sobre él, los árboles estallan petrificados
Con su onda expansiva de ramas al viento.
El silencio es amable y acogedor.
La hierba se engalana de perlas trasparentes,
La noche esparció su aliento de bruma.
Los gorriones cantan parapetados
A la mañana vencida.
Los abuelitos levantan el vuelo
Con sus alas de algodón
Y sus destinos inciertos.
Yo, como buen francotirador
De tardes por descubrir,
Voy a seguirles con la mirada
Y mis mejores deseos.
(Parque Botánico, Sestao).
Valen
Abril 2018.
No hay comentarios:
Publicar un comentario