miércoles, 22 de noviembre de 2017

DE PUÑO Y LETRA (1990-1994) (IV)

EL TRISTE RECUERDO

¿Qué somos?
¿Qué encontramos al reunirnos con nuestros siempre
Temidos temores?

Raíces débiles transformándose en tallos altos merced
Del viento; nos vemos extrañamente reflejados en
Insensatos retratos de otros tiempos, semillas
Consumidas, tristemente recordadas al darnos
Cuenta de que, por fin, sucumbieron, así… sin más…

¿Por qué esa debilidad?
¿Cómo nos transformamos en un sueño?
¿Quién nos recuerda cada noche, en forma
De pequeña lagrima solitaria?

Al final… Nadie es como cree ser,
Rostros lejanos de historias mecidas por la bruma,
Cada uno, pequeñas insignificancias olvidadas.
No recuerdo otra cosa que mi caminar fatigado a veces,
Mirando, si, otros tiempos que pertenecerán a los
Sentimientos de terceras personas…




 VOY A MIRAR AL CIELO

Voy a sentarme en tus bellas y solitarias
Llanuras, preciosas, al tranquilo y solitario
Viento del atardecer.

Voy a mirar al cielo y contar tus nubes,
Voy a abrazar a tu brisa y me
Quedare inmóvil.

Voy a quedarme allí sentado, si,
Y mirare el anochecer,
Y mirare más allá
Y veré tu figura
Despidiéndose de mí con una leve sonrisa,
Que será, el calido amanecer.

Me tumbaré y oiré la hierba crecer,
Los pájaros pasar y la naturaleza
Que me llama y me persigue.

Me fundiré allí, estremecido, pero sonriente,
Y volaré,
Volaré hacia tu mirada
Y te contaré secretos…

Hay cosas bellas que todavía no se han perdido,
Como es… un instante contigo… Después…
Desapareceré.



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