EL CAMINO (II)
Al alba los campos
Son un zumo de naranja,
Esa hora mágica
Donde el horizonte
Arde con sus llamas templadas.
Los árboles danzan
Como sonajeros que la brisa
Mece a su antojo.
Debe de ser primavera
La estación del caminante,
Me siento un príncipe
Cuyo reino espera más allá
Del próximo sendero.
A ambos lados:
Mi corona de trigo.
Mi cetro de silencio.
Voy a continuar,
Llevo unas viejas botas
Ceñidas a mis sueños,
Tienen la libertad
De los destinos inciertos…
Valen
Marzo 2017.
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